Una propuesta que integra diseño, innovación, excelencia arquitectónica y responsabilidad medioambiental.
Un modelo urbano abierto que valora la circulación, la integración con las comunidades y una experiencia acogedora desde el primer momento.
Más que un concepto, nuestra Smart City es una realidad que se traduce en innovación, seguridad, eficiencia y sostenibilidad, garantizando una calidad de vida única a través de:
Un modelo energético basado en fuentes renovables
Sistemas de videovigilancia y centro de operaciones para el control integral de la seguridad
Gestión integrada de los servicios
Un ecosistema de marcas globales de excelencia acompaña la creación de este nuevo destino turístico y residencial, dando prioridad a las personas, el desarrollo urbano y la naturaleza, de acuerdo con los más rigurosos estándares de calidad y sostenibilidad de la certificación Sustainable SITES Initiative. BMW forma parte de este universo, garantizando soluciones de movilidad sostenible en todo el territorio.
Un destino transformador.
Un polo de innovación.
Un espacio de sostenibilidad y formación.
Todos los valores integrados en un solo lugar.
El edificio, situado a la entrada de MARAEY, ofrece unas vistas privilegiadas de la Reserva Natural (RPPN). Rodeado de vida y naturaleza, transmite un aire revitalizante reforzado por la abundante luz, la circulación natural del aire, el uso de materiales sostenibles y la integración paisajística.
El diseño se caracteriza por una hendidura transversal que atraviesa el edificio, creando diferentes volúmenes y favoreciendo la entrada de luz y la fluidez de la ventilación alrededor de un espacio central que conecta con el entorno.
La fragmentación modular permite la creación de patios internos que amplían la interacción entre el interior y el exterior. Jardines verticales, espejos de agua, cubiertas verdes y pasarelas crean microclimas variados, transformando el conjunto en un icono de sostenibilidad e impacto global.
El diseño se caracteriza por una hendidura transversal que atraviesa el edificio, creando diferentes volúmenes y favoreciendo la entrada de luz y la fluidez de la ventilación alrededor de un espacio central que conecta con el entorno.
La fragmentación modular permite la creación de patios internos que amplían la interacción entre el interior y el exterior. Jardines verticales, espejos de agua, cubiertas verdes y pasarelas crean microclimas variados, transformando el conjunto en un icono de sostenibilidad e impacto global.